Todos tenemos un día en los que queremos desaparecer por un momento, que nos trague la tierra. Sí, esos días en que todo está mal, en que todo va para atrás, un día lleno de bronca y dolor. La peor combinación, mandás todo y a todos a la mierd*. Estás por explotar, o mejor dicho, explotaste. Entre lágrimas y furia no sabés para dónde ir, cómo actuar ni qué decir. Sólo contestaciones incoherentes, respuestas rápidas sin sentido alguno. Buscamos "soluciones", y cualquier cosa que se nos ocurra en ese momento, no vale la pena, deberíamos pensar, pero cuando estemos más calmados, cuando haya pasado todo. Obviamente que es casi imposible, siempre pensamos que las soluciones que encontramos cuando estabamos mal y enojados, son las correctas, pero tarde o temprano nos damos cuenta de que no era lo mejor... y la mayoría de las veces, nos empeora más las cosas. Tenemos que decidir las cosas con la mente fría, tranquila, para ver cuáles son las consecuencias de eso que estamos por hacer, y darnos la cuenta si realmente vale la pena o no. Cuando estemos más tranquilos, decidimos una solución a eso que nos molestó tanto, y ahí podemos decir que pensamos antes de actuar, nos equivoquemos o no. Porque de los errores se aprende, y siempre hay que buscar, porque detrás de algo malo siempre encontramos algo bueno. Eso bueno hay que saber, verlo y valorarlo. Hay tiempo, no nos adelantemos, hay que esperar a que todo se calme, no resolver nada en ese momento de enojo, esperar, que todo es cuestión de TIEMPO. Lo importante, es que nos espera algo mejor, siempre.In every life we have some trouble,
When you worry you make it double.
. . Don't worry, be HAPPY.
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